Llega navidad y todos nos volvemos locos tratando de encontrar el regalo perfecto para cada familiar.

Perfumes, colonias, pijamas, pantuflas… un sinfín de opciones que ya no sorprenden ni hacen servicio.

En el centro comercial la gente camina a toda velocidad, cargadas con bolsas, paquetes y pendientes de la lectura de las interminables listas de parientes y regalos. Una escena que se repite año tras año en cualquier ciudad occidental.

Regalamos porque es tradición, porque nos hace felices, porque le hace ilusión a quien lo recibe. Pero me pregunto si realmente el objeto que regalamos provoca los sentimientos mencionados. O simplemente es una moda que no genera más que un almacenamiento de cosas que acumulan polvo y ocupan espacios dentro de los cajones.

El 2020 sin lugar a dudas fue y todavía es un año ´´llamémoslo particular´´, para evitar adjetivos descalificativos que todos compartimos y que no vienen al caso.

Sabemos lo que ha pasado, lo que está pasando y probablemente lo que pasará. Por tanto, mantener el espíritu solidario y más en esta época, es el único bálsamo para mitigar el dolor, la incertidumbre y conservar el buen ánimo.

Por este motivo, he decidido que los únicos regalos que se harán en mi familia serán la posibilidad de ayudar a quienes realmente lo necesitan.

Regalos para la Familia

A la abuela, que le encantaría tener 20 años menos para colaborar con los jóvenes, le regalaré la posibilidad de ayudar de otro modo. Aportando a esos niños la oportunidad de aprender el idioma, de pagarle un albergue si se encuentra en situación de calle o comprándole un abrigo en invierno. 

Mamá que se pregunta siempre ¿qué comerán los niños…?, con su regalo de Reyes, estará dando a esos jóvenes la posibilidad de un plato caliente en el momento en que lo necesiten.

A papá que le gustaría ayudar, pero nunca tiene tiempo, lo haré socio. Es una buena forma de colaborar también. Cada uno aporta lo que tiene y/o buenamente desee.

Mi hermana es voluntaria, socia y una incansable de las buenas causas. De manera que, mi sorpresa de Reyes será una carta diciéndole lo importante que es para mí. También le escribiré el bien que hace a los demás con su sola existencia en esta vida. Aún así aportaré en su nombre los 36€ . El importe asignado para su regalo navideño.

Este año todo es distinto, en virtud de lo cual también serán diferentes los regalos de Reyes. Este año deseo regalar una oportunidad a los jóvenes de somos acogida y a mi familia la satisfacción de ayudar. Felices Fiestas.