Actividades con los niños

El día 10 de diciembre, algunos de los chicos de Somos Acogida y las voluntarias fuimos a jugar a los bolos a la estación de Chamartín.

No sabemos quiénes estaban más emocionados, si nosotras o ellos.

Primero, cabe destacar que nos organizamos en pequeños grupos y cada uno de estos ocupó una pista, para guardar las medidas de seguridad tal y como se establece en el protocolo del coronavirus.

Fue una tarde genial que vivimos con intensidad. Cuando nos tocaba nuestro turno, disfrutamos, pero… cuando le tocaba a otro… disfrutábamos aún más. Aplaudíamos si alguien hacía una buena tirada y animábamos con fuerza si no era así. Eso sí, en ningún momento nos faltaron las risas y las ganas de participar.

Quizás, haciendo balance, eso es lo que sentimos desde que nos hemos conocido: no paramos de sonreír. Celebramos los buenos momentos y nos apoyamos y animamos en los malos.

Se nos pasó el tiempo volando. Y se nos hizo corto. 

Ellos se fueron con la sensación de que les habíamos hecho un gran regalo. Se equivocaban. 

El regalo fue para nosotras. No nos cansaremos nunca de observarles para ver la ilusión que le ponen a la vida, a todo lo que hacen. 

Y mientras los mirábamos como celebraban sus plenos… soñábamos despiertas con que algún día podamos ver cómo derriban todos los obstáculos que se les pone en su camino. 

Es curioso cómo ha cambiado nuestra vida. Quizás en otro momento podríamos haber pensado que los bolos son solo un juego en el que hay que ganar. Ahora sabemos que como todo en esta vida, lo importante está en las pequeñas cosas y que todo lo que ocurre, ya queda marcado en nuestro camino.

En nuestro camino y en nuestra mente. Ahora no pasaremos por Chamartín sin decir “aquí vine a la bolera con mis chicos”.